1 Tesalonicenses 3 NTV

Todos necesitamos amar a más personas, y ellas también nos necesitan; por eso, Dios quiere darnos más hermanos en la iglesia (1 Tesalonicenses 3:1-2 NTV).

Estamos destinados a sufrir (1 Tesalonicenses 3:3-5 NTV).

Obliguemos a nuestros hermanos en Cristo a que nos amen (1 Tesalonicenses 3:6-7 NTV)

Oremos de noche, mínimo una hora, poniéndonos a cuenta de todo lo que hicimos durante el día (1 Tesalonicenses 3:8-10 NTV)

Pidamos de día y, sobre todo, de noche esa cosa buena que tanto anhelamos, pues Él no es sordo ante tanta insistencia (1 Tesalonicenses 3:10 NTV)

Que Dios nos dé en abundancia el don más importante, que es el don del amor, y que seamos compasivos con los que sufren (1 Tesalonicenses 3:11-12 NTV)

Que Dios nos ayude a que nuestra mente sea fuerte y no peque, porque incluso nuestros pensamientos harán que seamos condenados en el juicio final si pesan más que nuestras buenas acciones y nuestros buenos pensamientos (1 Tesalonicenses 3:13 NTV).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *